En las últimas 4 semanas, el rechazo hacia Keiko Fujimori se posicionó por primera vez por debajo del 50%
Según la última encuesta de Ipsos Perú, realizada el 16 y 17 de mayo, Keiko Fujimori, candidata a la presidencia por el partido Fuerza Popular tuvo una ventaja de cuatro puntos frente al candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez quien cuenta con el apoyo de la población del centro y sur del país.
Según Alfredo Torres, presidente de Ipsos, el hecho de que el porcentaje de antivoto hacia Fujimori se encuentre por primera vez por debajo del 50% aumenta la probabilidad de que pueda ganar las elecciones este 7 de junio.Sin embargo, la cantidad de electores que aún se encuentran indecisos o que no tienen simpatía por ninguna de las 2 figuras políticas, representa un 26%, es decir casi la diferencia entre ambos, por lo que aún nada está dicho.
¿Cómo ha evolucionado el antivoto?
El proceso electoral del 2021 estuvo marcado por mensajes confrontacionales, acusaciones y ataques entre Fujimori y Pedro Castillo. En el caso de Fujimori, según Mathias Mackelmann, comunicador especializado en comunicación política, tuvo un discurso confrontacional a diferencia de la campaña actual donde mencionó que: “hay más gestos de conciliación, de pedir perdón por las cosas que no se hicieron bien, no confrontar tanto, y no utilizar calificativos como comunista, terrorista”. Por otro lado, el candidato de izquierda Pedro Castillo, provocó una división del electorado utilizando frases como: “No más pobres en un país tan rico”, provocando declaraciones de odio y resentimiento entre los peruanos sobre todo en regiones del sur y centro del país.
A pesar de que este año Keiko Fujimori ha cambiado su estrategia, mostrándose como una persona que busca enmendar sus errores del pasado, tender puentes y reconciliarse con sus rivales políticos, según cifras del Jurado Nacional de Elecciones, por primera vez en años de elecciones, la suma del porcentaje de los 2 candidatos fue de 29,22%, siendo el 50% el mínimo registrado.
Además, aunque ha ganado cierta ventaja frente a Roberto Sanchez, su aprobación se concentra en Lima, Callao y ciertos lugares del norte frente al apoyo del sur y centro del país en el caso de su competencia. Según Mackelmann, esta división se genera debido a que la gente del sur suele votar por candidatos de izquierda por un tema de protesta y no necesariamente porque son comunistas.
