La alerta por hantavirus crece a nivel internacional mientras las autoridades refuerzan las medidas para evitar nuevos contagios. (Foto: Adobe Stock)
El virus, transmitido por el contacto con fluidos de roedores infectados, encendió las alarmas internacionales al detectarse un brote dentro de un crucero con destino a Cabo Verde. Hasta el momento, ha provocado la muerte de tres pasajeros y ocho contagios confirmados.
Aunque la Organización Mundial de la Salud ha descartado que se trate del inicio de una pandemia, las autoridades sanitarias se encuentran en una carrera contra el tiempo para ubicar y aislar a las personas que han tenido contacto con algún paciente infectado. Por ello, han dispuesto la aplicación de medidas de prevención para evitar la propagación de la enfermedad.
¿Qué síntomas puede presentar un infectado?
Se trata de una enfermedad zoonótica, transmitida por el contacto con fluidos de animales infectados, así como por mordeduras y rasguños. Si bien la transmisión entre humanos es muy poco probable, la cepa actual, conocida como Andes, con una tasa de mortalidad del 50 %, ha causado preocupación debido a que puede propagarse entre personas infectadas.
Aunque al inicio sus síntomas pueden parecerse a los de una gripe común, como fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas y vómitos, con el paso de los días la enfermedad puede agravarse y provocar una falla cardíaca asociada a un síndrome cardiopulmonar o una hemorragia interna con falla renal.
¿Qué hacer ante un posible caso?
Frente a la sospecha de un posible caso, se debe acudir al centro de salud más cercano e informar si se ha tenido contacto con roedores o posibles casos sospechosos durante los últimos días, debido a que, durante las primeras 72 horas, la detección puede complicarse al confundirla con una enfermedad común. Actualmente, no existe una cura o vacuna que permita frenar la enfermedad, por lo que la atención médica se basa en el control de los síntomas y, en los casos más graves, en soporte respiratorio o diálisis, según el grado de daño.
Medidas para reducir el riesgo
La prevención se ha convertido en una herramienta vital para evitar la propagación del virus. Por tal razón, se recomienda mantener constantemente limpios los hogares, guardar los alimentos en zonas seguras, evitar barrer directamente el excremento de los roedores, humedecer posibles zonas contaminadas antes de limpiarlas y reforzar el lavado de manos. Así mismo, es fundamental colocar los desechos en contenedores cerrados y que los espacios de la casa se encuentren correctamente ventilados.
Esta nota se encuentra en desarrollo y será actualizada conforme se tenga más información.
